jueves, 21 de octubre de 2010

Influencia de la Inteligencia Emocional en el Aprendizaje
La Inteligencia Emocional es definida como la habilidad para percibir, administrar y expresar con exactitud las emociones; generar sentimientos que faciliten el pensamiento; entender las emociones y el conocimiento emocional y; regular reflexivamente las conductas emocionales de manera que favorezcan el crecimiento intelectual y emocional. (Mayer y Geher, 1996).
Es el desarrollar habilidades que le permitan al niño adaptarse a las condiciones dinámicas de la vida, aprender a convivir con sus pares, acatar normas, reconocer y aceptar la autoridad, tener iniciativa, ser creativo, saber aceptar críticas, controlar impulsos, manejar emociones propias, ser tolerante, fijarse y lograr metas y, saber comunicarse.

¿Por qué es importante la inteligencia emocional en el aprendizaje?

Un adecuado desarrollo de la inteligencia emocional influye directamente en la evolución intelectual del niño, produciendo un aumento de la motivación, de la curiosidad, de las ganas de aprender. Por otro lado, las interferencias emocionales limitan la capacidad intelectual repercutiendo directamente en su capacidad de atención, memoria, abstracción, percepción, disminuyendo su rendimiento intelectual dificultando el proceso de aprendizaje.

¿Qué podemos hacer para desarrollar la inteligencia emocional?

Los padres, maestros y psicólogos debemos contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la inteligencia emocional.
Como Padres podemos: Proporcionarles reglas y límites claros, un ambiente estimulante en casa para crear adecuados hábitos donde se refuercen las conductas positivas a través de elogios y afecto y se sancionen las conductas inadecuadas en forma inmediata y coherente.
Ayudarles a identificar y reconocer sus emociones y sentimientos. Muchas veces nuestros hijos no logran definir sus sentimientos y esto les genera malestar por eso es importante aumentar su vocabulario emocional, puede ser pidiéndole que nombre todas las emociones y sentimientos que se le ocurran y/o haciendo dibujos de ellas.
Brindarles estrategias que lo ayuden a manejar y saber expresar aquellas emociones que puedan interferir en los diferentes aspectos de su vida, alentándolos a verbalizar sus sentimientos como una forma de enfrentar sus conflictos y preocupaciones, aprendiendo a mantener la calma, enseñándole a negociar en lugar de discutir.
Enseñarles estrategias que los ayuden a autocontrolarse a fin de que aprendan a anticipar las consecuencias de sus actos, previniendo los problemas antes de que se produzcan, dándole a su hijo advertencias y señales cuando comienza a portarse mal.
Proporcionarle oportunidades que contribuyan a desarrollar sus habilidades sociales, favoreciendo actividades grupales, donde tenga que compartir, seguir reglas, respetando, dando su opinión y aceptando la de los demás. Estimular la capacidad empática, es decir la capacidad de ponerse en el lugar del otro, a fin de que se lleve bien con los demás.

Sólo en los lazos afectivos del hogar es donde se puede intentar, con cierta esperanza de éxito, conformar personas equilibradas, maduras y dotadas de valores positivos que les permitan alcanzar la felicidad. Los padres tienen que enseñar a sus hijos en casa a discernir lo importante de la vida de lo que no lo es, los valores fundamentales de los que no lo son.

Desde la escuela:

La escuela debe ejercer una función directa en la formación de actitudes, de los sentimientos y del autoconcepto de los niños. El desarrollo de las habilidades emocionales debe tener un lugar en el currículum académico como lo tienen los demás cursos como matemáticas o lenguaje.
Lo ideal sería contar con un espacio dedicado a la alfabetización emocional, donde se les enseñe el reconocimiento, la designación y el manejo de las propias emociones, la empatía la capacidad de comprender el punto de vista del otro, llevarse bien con sus amigos, a ser más responsable desarrollando su automotivación, a resolver problemas, a tomar decisiones.

En este momento en que demasiados niños parecen carecer de habilidades emocionales, es necesario educarlos emocionalmente ya que esto repercutirá favorablemente en su rendimiento académico y les permitirá conseguir el equilibrio cognitivo-afectivo-conductual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.